27 de mayo de 2015

El 30% de las personas que trabajan no llegan a mileuristas

4,5 millones de asalariados cobran una nómina mensual que no llega a los 950 euros brutos al mes.

Desde 2010, los sueldos más bajos han perdido de media un 23% de poder adquisitivo frente al 4% de los más altos.

Ser mileurista ya no está al alcance de cualquiera. El 30% de los asalariados, 4,2 millones de personas, cobran una nómina mensual que no llega a los 950 euros brutos al mes. Es decir, uno de cada tres trabajadores no llega a mileurista, un concepto que ha pasado de denominar la precariedad de los jóvenes a definir las aspiraciones de buena parte de la clase trabajadora.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) divide a los asalariados en diez deciles o categorías, según la cuantía de su salario. En 2013, en España había 1,4 millones de trabajadores por cuenta ajena situados en el primer decil (es decir, el de menos cuantía salarial): su retribución anual era de menos de 5.000 euros anuales. Esta cantidad repartida en doce nóminas mensuales y dos pagas extras constituye una retribución de 355 euros al mes (o 414 en doce pagas).

Ese año el Salario Mínimo Interprofesional estaba fijado en 645,3 euros mensuales en catorce pagas, lo que una idea del bajísimo nivel salarial de una de cada diez personas que trabajan como asalariadas en nuestro país. Estos salarios tan bajos se deben al trabajo a tiempo parcial.

Los siguientes dos escalones salariales concentraban a 2,8 millones de personas con retribuciones por debajo de los mil euros: 1,4 millones cobraron un salario medio de 696 euros en catorce pagas (o 812 euros en doce) y los otros 1,4 millones percibieron un salario de 945 euros brutos en catorce pagas (o 1.103 en doce). Hay que recordar que la forma de retribución más frecuente en España es la de las catorce pagas, doce ordinarias y dos extra.

Desde 2010, todos los tramos salariales han perdido poder adquisitivo, una pérdida que es, de media, del 7,4% pero que no ha sido ni mucho menos uniforme. Los asalariados con sueldos más altos han perdido un 4% de poder adquisitivo, mientras que los que están en el lado opuesto de la escala –los que tienen los salarios más bajos– han reducido su poder de compra en un 23% de media.

La pérdida de los que menos ganan multiplica por seis veces la de los que más ganan. Las 1.414.260 personas asalariadas que están en el último tramo salarial no solo son pobres, sino que cada vez son más pobres porque en tres años han perdido casi uno de cada cuatro euros de su salario real.

Esta devaluación salarial tan desigual agranda la brecha entre los que más ingresan y los que menos y es una de las causas del aumento de la desigualdad. Por ejemplo, en 2007, los asalariados con sueldos más altos cobraban 7,3 veces más que los que menos ingresaban. Tres años después, en 2010, esa diferencia se agrandó: los que tenían sueldos más altos cobraban 9 veces más que los que tenían los salarios más bajos. Finalmente, en 2013 esa brecha llegó a ser de once veces a favor de los asalariados con más ingresos.

Los trabajos por horas y a la jornada a tiempo parcial son uno de los factores que han precarizado los salarios. De hecho, el 92% de las personas que se encuentran en el escalón más bajo de sueldos trabajan a tiempo parcial. En este tramo es también mayoritaria la presencia de mujeres: representan el 75% de los trabajadores con sueldos más bajos, frente al 25% de hombres.

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