7 de diciembre de 2011

Hacia la unidad orgánica del sindicalismo de clase

Ponencia para el debate de la Coordinadora Sindical de Madrid

Desde hace tiempo está evidenciándose ante los trabajadores, el agotamiento del modelo de producción capitalista debido a la fuerte caída de la tasa de ganancia, siendo constatable que el gran capital que detenta el poder político y económico mantiene su hegemonía gracias a: la explotación de la clase obrera, el empobrecimiento de la mayoría social y la corrupción generalizada, por un lado y a la desmovilización de los trabajadores debido a las políticas claudicantes y colaboracionistas de las cúpulas de los sindicatos reformistas CCOO y UGT, unido a la miopía política del resto de las organizaciones sindicales de clase (empresa, rama de producción, territorio), que no somos capaces de dar pasos en invertir la actual situación de división sindical, abriendo la posibilidad en una primera etapa de la unidad de acción, sin perder de vista el objetivo final de coordinar y conjuntar en un solo cuerpo orgánico a las diversas organizaciones que luchan bajo las banderas del sindicalismo de clase transformador a lo largo y ancho del Estado.

Estamos siendo testigos del desarrollo de la lucha reivindicativa y política de la clase obrera y de amplios sectores populares, que está cobrando un gran auge y combatividad, expresando en la calle el hartazgo por las políticas económicas y sociales marcadas desde Bruselas, que claramente benefician a la burguesía imperialista europea y que descargan sobre los pueblos de Europa: paro, miseria y frustración.

SITUACION ECONOMICA

La crisis del sistema está golpeando duramente a los sectores sociales más desprotegidos, con casi 5.000.000 de parados, los patronos españoles están intentando incrementar la tasa de ganancia aumentando la explotación de la clase obrera, el empobrecimiento general del conjunto de los trabajadores y la proletarización de los pequeños propietarios.

El origen de esta situación hay que buscarlo en los nefastos Pactos de la Moncloa y en el desmantelamiento en los años 80 de las grandes empresas sidero-metalúrgicas, construcción naval y minería. También en el paulatino pero inexorable deterioro del sector agrario y pesquero. Estas recetas antisociales impuestas desde la Comunidad Europea han tenido y tienen el objetivo en la división del trabajo en Europa, en nuestro caso se trata de convertir a España en un país de servicios, destinándonos el papel de recepción de turistas y pensionistas del centro y norte de Europa, y hacer de puente para la penetración económica en los mercados de América Latina.

Las líneas de crédito de miles de millones de euros del FMI y Bruselas buscan el mejoramiento de las infraestructuras exclusivamente para facilitar el movimiento de mercancías, favoreciendo los intereses de la burguesía española y europea. La política de préstamos del eje franco-alemán, es aprovecharse de los países de economía débil, como el nuestro, para imponer intereses elevados y naturalmente obligarnos a la adquisición de sus productos socavando la producción nacional.

Si las consecuencias de estos créditos son desastrosas para la economía nacional, el panorama es aun peor al analizar los resultados de las inversiones directas o camufladas del capitalismo europeo. Efectivamente, mediante el control que tienen sobre los sectores estratégicos de la economía y de las principales empresas, se encuentran en situación de frenar el desarrollo económico de tal o cual sector, para poder lanzar al mercado español sus productos excendentarios y convertir a las empresas españolas en simples talleres de acabados y montaje de mercancías fabricadas en Europa.

Mediante la creciente dependencia de la economía española con respecto del capitalismo franco-alemán, se está creando un ejército laboral de reserva (5.000.000 de parados), al que pueden emplear en cualquier momento y circunstancia abaratando la mano de obra, fuente de los escandalosos beneficios empresariales.

España es uno de los países de la Comunidad Europea que menos gasta en investigación científica y tecnológica, dejando este sector en manos extranjeras, pagando millones de euros en royalties y tecnología importada.

Todo esto hace que los efectos de la crisis en España sean más agudos: más paro, subconsumo, descenso de la productividad industrial y pauperización de amplias regiones agrícolas.

SITUACION SOCIAL

La oligarquía española hace cada vez más difíciles las condiciones materiales de los trabajadores, mientras en estos últimos años el aumento del coste de la vida no ha parado, el poder adquisitivo de los trabajadores se reduce cada vez más.

La ola de privatizaciones, recortes salariales y sociales está dando al traste al ya de por sí raquítico Estado del Bienestar español. El objetivo prioritario de la patronal es la eliminación de la propiedad pública, centrándose en este momento en la Sanidad y la Enseñanza, sectores estratégico e imprescindibles con una alta rentabilidad en manos privadas. Unido a esto el Gobierno social-liberal de Zapatero ha aprobado en este año leyes antiobreras de gran calado: Ley de Reforma Laboral que facilita y abarata el despido, Ley de Reforma de las Pensiones que reduce la pensión y hace cada vez más difícil que los futuros jubilados cobren una pensión digna y la Ley de Reforma de la Negociación Colectiva que permitirá a los Patronos hacer realidad sus reivindicaciones, cláusulas de descuelgue, ligar los incrementos salariales a la productividad y ahora la modificación de la Constitución que garantiza el pago de la deuda en detrimento de la prestaciones sociales y la economía popular.  Todas estas medidas hacen cada vez más insoportable para los trabajadores la situación actual.

Ante este panorama, para poder subsistir la clase obrera activa se ve obligada a someterse a alargamientos de las jornadas laborales o incluso en muchos casos a trabajar doble jornada, lo que permite a los capitalistas arrojar al paro a más trabajadores, aplicando las leyes laborales hechas a su medida. Los incesantes aumentos de ritmos de trabajo unidos a la temporalidad en el empleo conducen a un constante incremento de los accidentes laborales, cuyas cifras anuales son escalofriantes.

Los capitalistas pretenden hacernos creer que las causas de la crisis financiera y de sobreproducción, la acumulación de mercancías sin salida en el mercado y la baja utilización de la capacidad de producción son debidas a la saturación del mercado nacional, por lo cual su solución es el aumento de la exportación. En realidad todo esto es falso, la acumulación de productos sin salida es debida fundamentalmente a la baja capacidad de compra de los trabajadores. La solución por tanto de la crisis de sobreproducción no está como pretende el capital en exportar excedentes, sino en incrementar la capacidad de compra de los trabajadores mediante aumentos salariales.

SITUACION POLITICA

El descrédito cada vez mayor ante los trabajadores de la monarquía parlamentaria, cuyo régimen permite cada cuatro años elegir qué sector de la burguesía va a gobernar perpetuando así la dominación de clase, obliga a desenmascararse a grupos pretendidamente de izquierdas y a las camarillas burocráticas de CCOO y UGT, que continuamente embellecen el corrupto sistema democrático-burgués. El objetivo de estos elementos es intentar desviar las luchas obreras y populares que conducen a su emancipación.

La más que breve descripción de la situación que hemos expuesto no nos debe conducir al pesimismo, es un momento difícil pero podemos superarlo, uniéndonos, organizándonos y luchando. Nos han derrotado pero no nos han vencido.

La experiencia sindical nos enseña que dispersos organizativamente, y empeñados en actuar solamente en nuestra empresa, sector o territorio, estamos abocados al fracaso como queda patente en la actualidad y hacemos un flaco servicio a nuestra clase.

El Movimiento Sindical de Clase, no ha nacido como consecuencia de la caprichosa voluntad de nadie, ha surgido de la necesidad que tiene la clase obrera de dotarse de organizaciones propias que sirvan para orientar, organizar y dirigir las luchas reivindicativas frente a la patronal y sus gobiernos de turno.

El Sindicalismo de Clase se ha desarrollado y fortalecido (todavía insuficientemente) en íntima relación con el ascenso de las luchas obreras en las últimas décadas. El desarrollo y fortalecimiento del sindicalismo clasista es inseparable del debilitamiento de las corrientes reformistas y amarillas en el seno del Movimiento Obrero y también de las propias experiencias que a través de sus luchas van acumulando las clases trabajadoras.

Unidos por una situación de explotación y opresión, todos los obreros tienen intereses y objetivos comunes que defender frente a los patronos. Por ello Unidad, Cohesión y Organización son las herramientas fundamentales para su Liberación.

El problema de la unidad de la clase obrera, el problema de la construcción del Sindicato de Clase Unico, Plural, Asambleario y Democrático, se haya indisolublemente unido al desarrollo de la conciencia política del conjunto de los trabajadores. Las clases dominantes tienen particular interés en corromper y adormecer la conciencia de clase de los trabajadores, por ello nadie puede pretender bajo el régimen capitalista unir a todos los obreros de la noche a la mañana. La unidad del Sindicalismo de Clase se construye en la misma lucha de clases, en un proceso de despertar político de las masas trabajadoras.

Una vez que el Movimiento Sindical de Clase haya alcanzado un determinado desarrollo y las contradicciones de clase se hayan agudizado, la clase capitalista sabe que la represión y su propaganda ya no son suficientes para mantener divididos a los trabajadores, necesitan de otros métodos para combatir al Sindicalismo de Clase que amenaza sus intereses, necesitan introducir agentes y buscarse aliados dentro del mismo Movimiento Obrero.

Como vemos la división de la clase obrera surge de la existencia del mismo movimiento de corrientes que abandonan el principio de la lucha de clases y se colocan al servicio de una u otra corriente de la burguesía. Por tanto es mera ilusión pretender la unidad de la clase obrera al margen del mismo proceso de la lucha de clases.

¿Cómo se construye la unidad del Sindicalismo de Clase? Se construye a través del trabajo perseverante y unitario de las organizaciones de clase (en lucha constante contra el reformismo y demás corrientes reaccionarias en el seno del Movimiento Obrero), que van indicando a los trabajadores sobre sus intereses fundamentales, sus objetivos inmediatos, futuros y finales, formas de lucha y a través de las experiencias que los propios trabajadores van adquiriendo en los combates de clase.

Para que la unidad sindical de clase sea un hecho, debemos dotarnos de un programa de clase que recoja las reivindicaciones más sentidas por los trabajadores y que éstos a la vez las hagan suyas. Para que a continuación sea el trabajo de organización el que determine la corrección de la línea a seguir.

El sistema capitalista con políticas neoliberales y especulativas ha traído años de crisis, desempleo, pobreza, aumento de impuestos contra las clases populares, por tanto la solución no pasa porque los capitalistas corrijan coyunturalmente ciertos aspectos de su sistema para perpetuarlo, sino por la SUPERACION efectiva del capitalismo en la perspectiva de la justicia social y el control de los trabajadores.

NOSOTROS decimos QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS, los que la provocaron: la oligarquía financiera y las grandes multinacionales, por eso proponemos políticas de clase que combatan las medidas antisociales de los grupos monopolistas:

.- Por un nuevo Estatuto Obrero

.- Retirada de todas las leyes anti-obreras aprobadas últimamente

.- Nacionalización de la Banca y sectores estratégicos de la Economía ( Sanidad, Educación, Transporte, Energía y Comunicación), revirtiendo al Estado los Sectores Públicos privatizados, con control social y laboral.

.- Por una profunda reforma agraria basada en la expropiación sin indemnización a los terratenientes, impulsando el cooperativismo agrario, mejorando las infraestructuras y creando industrias de transformación de productos agrícolas.

.- Por el empleo fijo, NI UN SOLO DESPIDO MAS, jornada laboral de 35 horas con todas las garantías laborales y salariales, jubilación a los 60 años con contrato de relevo obligatorio, no autorización de más EREs, subsidio de desempleo indefinido a todos los parados hasta su recolocación y equiparación de las pensiones más bajas al salario mínimo interprofesional.

.- Convenios Colectivos con subidas salariales no inferiores al 2% a escala móvil.

.- Prohibición por ley de la privatización de Servicios Públicos, deslocalización de empresas y subcontrataciones. Prohibición de desahucios y condonación del pago de la hipoteca a los parados.

.- Por la creación de empleo público, cubriendo todas las plazas de la Administración Pública y elaboración de planes de obras públicas y sociales para reducir el paro.

Evidentemente para poder garantizar todas estas medidas en beneficio de los trabajadores se necesitan recursos económicos, por lo que exigimos:

.- Impuestos progresivos a las grandes fortunas, a las empresas con elevados beneficios, así como a los altos depósitos bancarios. Persecución del fraude fiscal y recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio con el objetivo de gravar las altas rentas.

.- Incremento del tipo general del Impuesto de Sociedades en un 5% con penalización a las empresas altamente contaminantes, y con disminuciones del mismo para pequeñas y medianas empresas, así como otras de tipo cooperativo. Aumento de la fiscalidad en un 10% del SICAV (Sociedades de Inversión de Capital Variable), refugio de grandes fortunas, altas rentas y capital especulativo, que ahora solo tributan un 1% y están exentas de algunos impuestos.

.- Por la supresión de las subvenciones del Estado a la Casa Real, Iglesia, Partidos y Sindicatos.

.- Por la devolución de las ayudas del Estado a las instituciones financieras con intereses de mercado.

.-  Poner fin a las aventuras militares en el extranjero, ni un sólo euro ni un sólo soldado para las agresiones imperialistas de la OTAN, retorno de todas las tropas.

ADELANTE PARA HACER REALIDAD EL FIN ULTIMO DEL SINDICALISMO DE CLASE, ACABAR CON EL TRABAJO ASALARIADO.


Madrid, julio 2011