26 de mayo de 2010

Frente a la agresión del capital, unidad y movilización


Las recientes medidas del Gobierno, consistentes en reducción de salarios a los empleados públicos, congelación de las pensiones, reducción de las inversiones públicas y otros recortes sociales se inscriben dentro del plan de la Unión Europea, que como instrumento del gran capital que es, pretende una salida a la profunda crisis económica que ese mismo gran capital financiero y monopolista ha provocado, a costa de los trabajadores.


Esta salida consiste en eliminar derechos sociales de los trabajadores, aumentando con ello el nivel de explotación, suprimir prestaciones sociales, incrementar las cargas fiscales sobre la población en general, disminuyéndoselas al mismo tiempo a los capitalistas y privatizar empresas y servicios públicos.

En este sentido va la reforma del sistema de pensiones. Se trata de endurecer las condiciones para el acceso a la pensión y la reducción de su cuantía mediante el aumento del periodo computable para el cálculo de estas. El objetivo es que los trabajadores tengan que contratar un plan de pensiones en la banca privada. Esto es, ir privatizando las pensiones, un gran negocio para el capital financiero.

Al mismo tiempo, se incrementará el ritmo de privatización de la sanidad pública, proceso iniciado con la ley 15/97 que permite la concertación de servicios con clínicas privadas.

Se terminará de privatizar Correos, y se iniciarán procesos privatizadores de servicios públicos como medios de comunicación y de transportes y otras empresas públicas.

Estas medidas trascenderán a una supuesta recuperación económica. Que nadie se engañe, estos recortes sociales y las privatizaciones han venido para quedarse.

Ante esta tremenda ofensiva del capital y su gobierno es necesaria una respuesta proporcional de los trabajadores en el mismo ámbito que en el que se da la agresión, el estatal. Los trabajadores debemos movilizarnos y parar la economía, es decir, ir a la huelga, provocar pérdidas económicas a los responsables de la crisis que ahora imponen recortes sociales, esto es lo único que puede hacerles retroceder. Y debemos entender que nadie va a venir a solucionarnos los problemas. Tenemos que ser los propios trabajadores los que, de forma organizada y colectiva nos defendamos de las arremetidas del enemigo de clase. Y debemos también tener muy claro que nada se va a conseguir sin sacrificios.

En este sentido CSU Extremadura convoca a los trabajadores del sector público a ir a la huelga el próximo día 8 de Junio. Creemos, sin embargo, que es necesaria una huelga general en todo el Estado español.

Consideramos además que los “sindicatos” oficiales harán todo lo posible por no movilizar a los trabajadores, al fin y al cabo ellos defienden los intereses de quienes les pagan, que son los enemigos de los trabajadores, el gobierno y la clase social a la que este sirve.

Prueba de ello es la poca implicación de estas organizaciones en la preparación de la huelga de empleados públicos que se han visto obligados a convocar, al constituir estos el grueso de su afiliación. Sospechamos que en realidad pretenden que la huelga del sector público no sea un éxito y tener así una justificación para no convocar la huelga general.

Por todo ello, creemos que quienes nos consideramos representantes de los intereses de los trabajadores y nos reclamamos del sindicalismo alternativo debemos dejar a un lado diferencias y sectarismos y coordinarnos y actuar de forma unitaria en estos momentos trascendentales en que están en juego las condiciones de vida y de trabajo de la clase trabajadora.

Siendo consecuentes con nuestra naturaleza unitaria y de clase CSU Extremadura ha convocado a todas aquellas organizaciones sindicales de Extremadura que se reclaman del sindicalismo alternativo a una reunión en Mérida para el próximo día 3 de Junio a las 7 de la tarde para analizar la situación actual y acordar posibles acciones unitarias.

25 de Mayo de 2010.

No hay comentarios: