23 de octubre de 2009

Sindicatos comprados


900 trabajadores despedidos en Figueruela, pero CC.OO y UGT lo celebran con el conocido argumento de que "podía haber sido peor"


Sólo los dos sindicatos mayoritarios, CC.OO y UGT, han apoyado con firmeza el hecho de que la dirección de Magna (General Motors) en Figueruelas (Zaragoza), vaya a despedir a 900 trabajadores. Festejan como un triunfo que la multinacional anunciara hace unas semanas que los despedidos serían 1.332. ¿Habrá brindado CC.OO y UGT con la patronal por tamaña conquista?.

Los sindicatos UGT y CCOO y la dirección de Magna han llegado a un preacuerdo sobre el futuro de la planta de General Motors (GM) en Figueruelas (Zaragoza) que implicará el despido de 900 trabajadores, , sobre una plantilla total de cerca de 7.500.

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien ha mediado entre ambas partes en una reunión que se ha prolongado durante más de tres horas, ha afirmado que el principio de acuerdo "garantiza" el futuro de la planta española durante diez años gracias a un plan industrial "competitivo", que permitirá a Figueruelas continuar como la factoría "más importante de Opel".

Sebastián ha considerado que se trata de un preacuerdo "muy satisfactorio" porque garantiza el mantenimiento de la capacidad de producción de la planta, cifrada en 478.000 unidades al año, y de la nave de prensas, cuyo futuro no estaba asegurado, así como la asignación del nuevo Opel Corsa a partir de 2013 y nuevas inversiones para la modernización de las instalaciones.

Además, la fábrica española asumirá hasta 2013 el 70 por ciento de la producción conjunta de Figueruelas y de Eisenach (Alemania), factoría en la que también se fabrica el Corsa y a la que Magna pretendía trasladar buena parte de la actividad.A partir de 2013, ya con el nuevo Corsa, Figueruelas concentrará el 72 por ciento de la producción conjunta de estas dos factorías.

Sebastián ha admitido que no se han concretado ayudas públicas por parte de la administración central, pero ha asegurado que, una vez definido el plan industrial para la fábrica española, los ejecutivos central y aragonés hablarán de financiación con el Gobierno de Alemania, país donde se concentran 25.000 de los 52.000 empleados de Opel.

El Gobierno de Aragón ya comprometió hace meses un aval de 200 millones de euros condicionado a la continuidad de la actividad en Figueruelas.

En la reunión de hoy, a la que también han asistido los consejeros aragoneses de Economía, Alberto Larraz, e Industria, Arturo Aliaga, han participado los seis sindicatos que componen el Comité de Empresa de Figueruelas -UGT, CCOO, CGT, OSTA, USO y ACUMAGME-, aunque sólo han firmado el preacuerdo los dos primeros, que suman 19 de los 35 miembros, mientras que el resto han decidido consultarlo antes en asamblea.

Así, la desconvocatoria de la huelga anunciada por el Comité para los días 28 y 30 de octubre y 3 y 5 de noviembre depende de lo que decidan los afiliados de cada uno de los sindicatos en las asambleas que se celebrarán los próximos días.

A partir de ahora, la representación sindical tendrá que negociar con Magna el modo en que se acometerá el ajuste laboral, así como el plan de ahorro en el que debe implicarse la plantilla a cambio de una participación en la empresa del 10 por ciento.

Con este preacuerdo, el último de los que Magna tenía que firmar en las diferentes plantas europeas, el fabricante de componentes austrocanadiense ha dado un importante paso para cerrar con GM la toma de control de Opel.

Magna aspira junto con su socio ruso Sberbank a adquirir, a partes iguales, el 55 por ciento del fabricante automovilístico europeo, para el que ha diseñado un plan de saneamiento que incluye unos 10.000 despidos en todo el continente con el objetivo de retornar a los beneficios en 2011.

Por su parte, la matriz GM se quedaría con el 35 por ciento del capital social de Opel, mientras que la plantilla asumiría el control del 10 por ciento restante.En la rueda de prensa ofrecida en la sede de Industria, el consejero delegado de Magna, Sigfried Wolf, ha asegurado que la firma con GM podría llegar en "cuestión de días".

Wolf ha subrayado que Magna no ha beneficiado a ningún país en detrimento de otro, tal y como se había denunciado por algunas de las partes implicadas en el proceso de negociación.

El ejecutivo, quien ha agradecido la "responsabilidad" con que se ha negociado, ha lamentado los despidos, pero ha destacado que su intención es fabricar "mejores productos a mejores precios" para incrementar las ventas, volver a los beneficios, y ampliar la plantilla.

Pedro Bona, de UGT, y José María Fernando, de CCOO, han valorado que Magna se haya comprometido a aplicar un ajuste "socialmente responsable", aunque han admitido que va a ser un "proceso duro".Sobre la oferta de Magna se refirió hoy también el presidente de los concesionarios españoles de Opel, Antonio Romero-Haupold, quien destacó que la multinacional austrocanadiense "ata muchos mercados", lo que a su juicio garantiza una mayor venta de vehículos.

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