28 de septiembre de 2009

Impuestos a los trabajadores


Jorge López Ave

Las decisiones del gobierno en materia presupuestaria y fiscal no han traído sorpresas. Mano dura con los trabajadores, sonrisas a los ricos pero, eso sí, vendiendo el producto como si estuvieran casi construyendo el socialismo. Mentiras con corto recorrido. Engaño para los que quieren seguir durmiendo el sueño eterno.

La derecha y el capital no quieren ni oír hablar de pagar impuestos, de subirlos, serían felices que ni los hubiera, y así de paso, que no haya dinero para educación o sanidad pública. “Que los pobres se jodan”, decían los muros de un barrio burgués en Buenos Aires, antes que una mano anónima, sustituyera el “se” por un revolucionario “los” para cambiar el sentido de la frase y abrir así la puerta al optimismo de izquierdas.

Para justificar la no contribución con las arcas públicas, los neoliberales y sus cuatreros dicen que si los ricos no pagan impuestos, pueden tener más dinero y así construir fábricas y crear empleo. Y seguir la rueda del capitalismo por saecula saeculorum.

Para la izquierda, es fundamental un Estado fuerte y poderoso, y para ello, no sólo es necesario que se paguen impuestos sino que lo hagan los ricos en mayor medida, hasta casi ahogarlos y que se tengan que ir al exilio con sus coros mediáticos (Miami no es mal lugar), con las consiguientes nacionalizaciones, sería lo ideal.

El actual gobierno de España tiene una disyuntiva teórica por resolver, no sabe si subir los impuestos es de derechas o de izquierdas. Mientras lo dirime, ha decidido subir el IVA, esto es, un impuesto indirecto que grava el consumo de todos por igual (pensarán en su ignorancia que esto es socialismo), gane lo que se gane, usted al comprar unos pantalones pagará un dos por ciento más de IVA a partir de junio. Bastante injusto.

Pero hay más, las SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable), es decir sociedades que se constituyen con un mínimo de 100 capitalistas para obtener ventajas fiscales (para pagar nada por su dinero), y que es refugio de los mega millonarios, léase por patrimonio, las mayores Sicav son Morinvest, de Alicia Koplowitz (408 millones); Allocation, de la familia Del Pino (361 millones); y Keblar de Inversiones, de Amancio Ortega (307 millones); no han sido incluidas en la reforma de gobierno de Zapatero. La ministra de Economía Elena Salgado dijo, sin cortarse un pelo, que: "Las Sicav son un instrumento financiero que debe seguir existiendo".

Estas sociedades, que tributan un 1%, sumaban en 2008 un patrimonio de 27.143 millones de euros repartidos entre 3.290 firmas distintas. "No parece muy razonable modificarlas”, sentenció, y asesinó así a los inocentes que siguen viendo en el PSOE un gobierno progre o el menos malo, y no unos meros administradores del capitalismo, con el que los millonarios están más que contentos.

A modo ilustrativo recordar que los futbolistas, cual gladiadores del nuevo circo, tienen una ventaja fiscal que le permite tributar a un tipo de solo el 24%, frente al 43% que le correspondería. ¿Es eso justo? Por supuesto que no, pero el gobierno de Zapatero no ha querido tocar este apartado. La ley que permite esta polémica medida fue aprobada durante el Gobierno del PP y luego ha sido refrendada por el del PSOE.

Desde el principio pareció hecha casi a la carta para beneficiar a los clubes de fútbol, de forma que los futbolistas extranjeros pudieran hacer la declaración de la renta a un tipo impositivo (24%) muchísimo menor del que les correspondería por sus ingresos. Pero la normativa recoge, además, que esas ventajas se acaban cuando el trabajador cumple seis años en España. Lo saben, se van antes.

Por lo que respecta al empleo, el Gobierno mantiene su previsión en el 17,9% en 2009, el 18,9 en 2010 y el 18,4% en 2011% "que no supere el 19%", según Salgado. No obstante, por lo que pueda pasar, las transferencias del Estado para el presupuesto del INEM se incrementan en 18.000 millones respecto al gasto contemplado en 2009. O séase, hay paro y por tanto restricción en el consumo para rato.

No hay comentarios: