5 de mayo de 2009

“España evita los disturbios pese al hundimiento de la economía”


El diario Wall Street Journal se sorprende de que ante “el hundimiento de la economía española el panorama social permanezca tan tranquilo”

Los datos de desempleo y de endeudamiento que soporta España son aterradores pero lo que empieza a sorprender no es tanto eso, como la tranquilidad del tejido social. El diario Wall Street Journal publica hoy un informe sobre la situación con un significativo título: “España evita los disturbios pese al hundimiento de la economía”.

Naturalmente este periódico de las multinacionales insiste en sus recetas capitalistas de flexibilizar aun más el mercado laboral y advierte que la excepción a esta “paz social” es Grecia, “casualmente” el país en el que los trabajadores disponen de un potente sindicato de clase como es el PAME, el más consecuente y combativo de Europa. En la mayoría del resto de la Unión Europea los sindicatos mayoritarios están vendidos al Estado y a la patronal y colaboran con ellos en el sometimiento de los trabajadores, para que estos asuman resignadamente que el peso de la crisis recaiga sobre ellos.

El paro continúa aumentando en Europa, y ya afecta al 8,9% de la población activa en la zona del euro y al 8,3% en el conjunto de la UE, empujado sobre todo por el deterioro de la situación en España, donde esta tasa alcanza el 17,4%. Sin embargo, el panorama social en el viejo continente permanece tranquilo, una circunstancia que sorprende al otro lado del Atlántico, tal y como publica hoy el diario estadounidense Wall Street Journal.

En un artículo titulado “España evita los disturbios pese al hundimiento de la economía”, el periódico dice que los economistas esperan que el desempleo alcance el 20% el próximo año en nuestro país, pero estos malos datos no se han traducido en desahucios masivos, “los españoles no están durmiendo debajo de un puente”, dice, y los trabajadores todavía no han convocado una huelga general. Lo que choca con el carácter de los europeos, que, según el rotativo, enseguida salen a las calles para defender sus intereses. ¿Por qué está todo tan tranquilo?

Para el Wall Street Journal, que toma España como ejemplo, la respuesta es la siguiente: los mismos factores que lastran la economía en épocas de bonanza son los que ahora han ayudado a amortiguar los efectos de la crisis. Y estos factores son la baja productividad, el notable peso de la economía sumergida y la escasa movilidad laboral. Según el artículo, los españoles somos muy reacios a cambiar de residencia por trabajo, algo normalmente perjudicial para la economía. Pero el hecho de que los españoles permanezcan unidos a sus familias ha ayudado ahora que el paro se ha disparado. “Los españoles rara vez terminan en la calle, se mudan juntos”, dice el periódico, que destaca que la familia actúa como una red de protección social que ayuda a los que se quedan en paro a pagar las hipotecas o acogiéndoles en caso de que pierdan la vivienda.

Por otro lado, el periódico se pregunta quién podría liderar las movilizaciones, ya que el desempleo ha afectado, principalmente, a trabajadores temporales, mujeres y jóvenes, que tienen escasa representación en los sindicatos, cuyo afiliado suele ser un hombre de edad media con contrato indefinido.

Además, en España, como en otros países europeos, la economía sumergida tiene gran importancia sobre el conjunto del PIB. En épocas de bonanza los economistas han instado a España y a Italia a tomar medidas para hacer aflorar esas actividades, sin embargo, ahora, estas fuentes de ingreso no registradas están ayudando a algunas familias a salir adelante.

Muchos países europeos están “sencillamente acostumbrados a vivir con una tasa de desempleo alta”, como es el caso de España. Y asegura que, dada la rigidez del mercado laboral de nuestro país, la tasa natural de desempleo es mayor que en otros lugares. Y es precisamente esta rigidez la que retrasará la salida de España de la crisis, porque los empresarios tardaran más en empezar a contratar, según Wall Street Journal. Además, la última vez que España registró un paro tan alto, a comienzos de la década de 1990, utilizó la devaluación de la peseta para impulsar la economía, una medida que no puede tomar ahora el Gobierno, por lo que el ajuste afecta de manera más intensa al empleo. El diario destaca que España no tiene una industria alternativa que impulse la recuperación ahora que la construcción se ha paralizado.

El viernes pasado fue el día del trabajo y dadas las actuales condiciones, se podría haber esperado una afluencia masiva a las manifestaciones convocadas en distintas ciudades. Wall Street Journal destaca la ausencia de disturbios tanto en España como en otros países europeos, como Francia o Alemania, donde todo transcurrió de forma “relativamente tranquila” y subraya que en esta crisis, la nota discordante la ha puesto Grecia. Además, avisa: los disturbios en Grecia podrían dejar de ser la excepción y convertirse en la norma si se termina la paciencia de los europeos.

España destruye cada día 8.600 empleos

Durante el primer trimestre del año, según la Encuesta de Población Activa (EPA) dada a conocer el pasado 24 de abril, en España se perdieron 766.000 empleos, lo que significa que el ritmo de destrucción de empleo fue del 6,43%. El número de parados en los tres primeros meses de 2009 alcanzó los 4.010.700, más del 17% de la población activa, la tasa más elevada desde el primer trimestre de 1999. Con estos datos, y dado que la productividad debe estar creciendo en torno al 2%, esto significa que la economía habrá caído en el primer trimestre del año alrededor de un 4%, sin duda el mayor desplome desde que España abandonó la autarquía, en 1959.

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