15 de octubre de 2008

Enrique Martínez, delegado sindical de Trabajadores Unidos, es finalmente despedido


El lunes 29 de septiembre la sección sindical de Trabajadores Unidos recibimos la triste noticia del recurso de la empresa contra nuestro compañero Enrique, y esta es desfavorable, por lo que Enrique tras cuatro meses de trabajo y larga espera se vuelve a ver en la calle.

Aún nos queda un recurso, uno de casación, pero nuevamente estaremos a expensas de una decisión administrativa sin posibilidad de defenderse Enrique en persona.

Esta nueva situación nos ha obligado a hacer una profunda reflexión.

Desde el primer momento que a Enrique se le notifica su despido en diciembre de 2007, con valentía y dignidad decidió asumir todas las consecuencias y tirar para adelante. Se logró mantener durante cinco meses viva la movilización por su READMISION, y finalmente ante una juez ganamos.

Primera conclusión, mientras habido una respuesta y una movilización organizada hemos conseguido el objetivo: la READMISION.

Una vez que la empresa decide recurrir, todo va a depender de la decisión de una persona “desconocida” que un día indeterminado dictara una resolución, sin posibilidad de defensa cara a cara y sin una fecha marcada hacia la que poder dirigir una respuesta.

Segunda conclusión: cuando ha disminuido la lucha y la presión, cuando dictar en contra no suponía ningún coste social, sale el recurso.

El nuevo contexto en el que se dicta la resolución y la premura de la empresa en lanzar comunicados es sorprendente, y nos hace entender las intenciones de la empresa.Llevamos semanas a la expectativa de nuestro futuro, sin saber nada de cuáles van a ser las repercusiones en las factorías de Valladolid y Palencia de los recortes planteados por la dirección del grupo antes de las vacaciones de verano. En cambio con el caso del compañero Enrique se enteran antes los trabajadorxs que el propio perjudicado.¿¿SORPRENDENTE??

La empresa en esta nueva situación con un número indeterminado de extinciones de contratos sobre la mesa, ha movido sus fichas, y el resultado es que la propia administración de justicia que dictó la improcedencia del despido ahora dicta lo contrario, curiosamente reflejando en la sentencia las reivindicaciones originales de la dirección de motores. ¿¿CASUALIDADES??

Tercera conclusión, la empresa lanza una cortina de humo con Enrique para evadir dar respuestas a las preocupaciones de toda la plantilla, ¿Cómo nos va afectar los recortes en Valladolid y Palencia? ¿Por qué se ha paralizado el contrato relevo? ¿Qué se esconde tras la supuesta “dimisión” de Fdez. de Sevilla?

Finalmente, a pesar del duro golpe recibido, en especial el compañero Enrique, que a expensas del último recurso posible, se puede ver en la calle con 54 años y una situación de crisis delicada que le condena a la incertidumbre.

Pero a pesar de esto, el propio Enrique nos ha marcado el camino, tal como nos dijo al enterarse del fallo del recurso, “vamos a llegar hasta el final, tenemos que seguir mirando hacia delante”.

Después de todas las conclusiones nos damos cuenta que si queremos mantener el empleo de todos, tenemos que seguir, y tenemos que seguir el único camino, la lucha. Tenemos que demandar al igual que están haciendo ya los compañeros franceses, un nuevo modelo y carga de trabajo, y si queremos conseguirlo, la experiencia de Enrique nos dice que no hay que flaquear en ningún momento, hay que dar la batalla en la calle y no abandonarla hasta lograr el objetivo: MANTENIMIENTO DE RENAULT en Valladolid.

Hasta que no consigamos que nos garanticen nuestro futuro y el de las generaciones venideras, el mantenimiento de todos los puestos de trabajo no podemos cesar en nuestro empeño, y la movilización será el camino.

Si el objetivo de la empresa era hacernos callar y sumirnos en la desesperación, lo sentimos pero mientras se mantenga esta situación de incertidumbre no nos detendremos. Nuestra responsabilidad nos obliga a seguir buscando lo mejor para el conjunto de todos los trabajadores.

La lucha es el único camino.

Si tocan a uno, nos tocan a todos.

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